La Guerra Siria a punto de cumplir una década

Lucía Gala | 20 Febrero 2021

Los ciudadanos sirios se encuentran agotados ante el conflicto que llevan viviendo durante años. Lo que empezó de una forma pacífica se convirtió en una guerra civil hace casi diez años. Un acontecimiento que ha dejado miles de pérdidas humanas y materiales. Además de obligar a cientos de familias a abandonar sus hogares a causa de los enfrentamientos entre la llamada “oposición” y el Gobierno Sirio.

                           

 

Refugiados Sirios llegando a Turquía / Fuente: National Geographic

Para entender el conflicto sirio se necesita mirar al pasado. Es un país que se encuentra ubicado en una posición estratégica para la exportación de gas y petróleo con el fin de llegar a Europa por medio del mar Mediterráneo. Para esto hay que remontarse a los años 50, cuando se empezó a comerciar con estos combustibles a través de las rutas sirias, ya que se ahorraba en tiempo y en dinero debido a la buena comunicación y cercanía de los países europeos con Siria.

El territorio sirio se encuentra entre Oriente y Occidente, lo que le llevó a ser un punto de unión entre ambos, facilitando también otros intercambios comerciales entre ellos, además de convertirse en la salida de países orientales a Europa. Siria está formada por distintas religiones, ya que el ir y venir de diferentes pueblos las han ido perpetuando entre los ciudadanos.

 

El judaísmo, el cristianismo y el islam conviven en esta región. Es un país que, por la zona estratégica comercialmente hablando, ha estado bajo diferentes imperios como pueden ser el persa, el romano, o el Otomano, lo que dio lugar a que Siria, tal y como lo conocemos hoy, se fundase en los años cuarenta, cuando obtuvo la independencia por parte de los franceses. 

El conflicto actual tiene como antecedente la llegada de Bashar Al-Asad al gobierno tras la muerte de su padre, Hafez Al-Asad, en el año 2000.Motivos como la extrema corrupción, o la considerable falta de empleo, promovieron cierta disconformidad con el nuevo mandatario, llegando algunos sectores a pedir su destitución. Por otro lado, comenzaron a visibilizarse las diferencias dentro del bloque opositor al gobierno que más adelante se harían evidentes.  

Este bloque opositor estaba formado por un conjunto heterogéneo de grupos cuyo aglutinante es la intención de destituir al actual presidente sirio.

 

En estas agrupaciones rebeldes se puede distinguir desde posicionamientos islamistas y yihadistas, algunos de cuyos integrantes pasarían a formar poco tiempo después el “Estado Islámico”, hasta al llamado “Ejército Libre Sirio” o el “Frente Nursa”, cuyo grupo recibe en la actualidad el nombre de “Tahrir al Sham”. Además de la “oposición”, grupos “kurdos” del norte del país se han visto involucrados en el conflicto bélico.

Pero no solo han sido fuerzas internas las que han participado en esta duradera guerra que vive el país sirio.  Países como EEUU, Arabia Saudita o Turquía han ayudado al lado rebelde mandando su apoyo mediante ayudas económicas o mediante la aportación de material bélico. Del lado de Al-Asad, se han situado países cercanos como Rusia e Irán.

El apoyo del bloque aliado a los Estados Unidos colaboró con la formación del llamado Estado Islámico al financiar ciertos grupos opositores sin importar su condición ideológica. Para cuando quisieron cesar esta ayuda al entender a qué estaban contribuyendo ya fue demasiado tarde. La solución, o más bien el parche, a este hecho, fue el uso indiscriminado del aparato militar aéreo para desgastar al ISIS a través de una alianza internacional, mientras que las fuerzas sirias e iraquíes hacían lo propio por tierra. 

Uno de los últimos movimientos internacionales ha sido la retirada del apoyo de los  Estados Unidos a sus antiguos aliados Kurdos. Este pueblo apátrida habita la zona del conocido kurdistán, que se sitúa en el noreste de Siria y parte de países vecinos como Irán, Irak, Turquía y Armenia. Este movimiento ha permitido que Turquía entre al conflicto sirio invadiendo la zona norte del país, llevando a cabo un auténtico genocidio para con el pueblo kurdo como ya hiciera dentro de sus fronteras y en el kurdistan iraquí. Por otro lado, Rusia e Irán colaboran activamente con el gobierno de Bashar Al-Asad, quien en los últimos años ha ido recuperando el control del país. Finalmente, Israel, fiel a su política de hacer todo lo posible por desgastar a sus países vecinos, realiza ataques periódicamente a las bases del ejército sirio en sus zonas fronterizas con el pretexto de que allí se ubican fuerzas iraníes. 

Durante los casi diez años de este enfrentamiento, las fuerzas exteriores han ido cambiando sus apoyos según sus conveniencias para el beneficio de sus propios intereses económicos y geopolíticos. La polarización religiosa, las injerencias internacionales, así como la prolongación del conflicto han propiciado a crear un ambiente especialmente hostil, siendo quizá el conflicto más cruento de lo que va de siglo. Es de hecho posiblemente a causa de los distintos apoyos internacionales que esta guerra se esté alargando tanto en el tiempo, evitando que se decante finalmente por ninguno de los bandos. 

                       

Siria en pleno conflicto/ Fuente: BBC

Durante esta década los conflictos no han cesado, el número de muertes y de refugiados ha ido creciendo con el paso de los días. En la actualidad,  el gobierno de Bashar Al-Asad sigue estando al frente del país y combatiendo con la “oposición”, que se mantiene combativa, si bien muy desgastada, como al principio de este hecho histórico.

Apenas queda un mes para cumplir diez años desde el comienzo del Conflicto Sirio. Una década llena de pérdidas, tanto humanas, en la que la cifra se acerca a medio millón de muertes según la ONU, como en los materiales, ya que decenas de ciudades han sido destrozadas. Otra consecuencia del conflicto ha sido el desplazamiento forzado de la población, registrándose la escalofriante cifra de más de seis millones de refugiados sirios en todo el mundo.

 

Actualmente, además de los problemas derivados del hacinamiento, la situación pandémica, y el silencio europeo, muchos campamentos están sufriendo las duras condiciones meteorológicas, así como las bajas temperaturas debido al invierno, o las lluvias. Esta es la situación a día de hoy, mientras los refugiados buscan una salida de los campos turcos y griegos la guerra continúa, desgraciadamente, con escasas posibilidades de un final cercano.

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