SILENCIO ANTE LAS OFENSIVAS SAHARAUIS 

Bernia Sanz Kite | 20 Abril 2021

Ya han pasado 5 meses de la reanudación del conflicto armado entre Marruecos y el Frente Polisario. Meses de activos ataques por parte del bando saharaui, que ahora son noticia por la muerte de un alto cargo saharaui a manos de un dron marroquí.

 

El conflicto armado entre Marruecos y la RASD lleva activo desde noviembre del pasado año 2020. Se han sobrepasado los 5 meses de un enfrentamiento bélico, que ha pasado prácticamente desapercibido para la gran mayoría y los grandes medios únicamente lanzan pequeñas noticias que reflejan un conflicto incómodo para muchos, sobretodo para Europa. 

 

La RASD lleva durante estos cinco meses realizando comunicados que actualizan la situación e informan de los avances o ataques realizados. Mientras, desde Rabat se practica una omisión apabullante sobre la reactivación del enfrentamiento bélico y de la tan prolongada ocupación ilegítima del territorio saharaui. Dos posiciones contrapuestas, donde es evidente que un bando lucha por sus derechos reconocidos por instituciones internacionales como la ONU y el otro bando sigue manteniendo un perfil bajo perpetuando y alargando una situación que les es favorable tanto estratégicamente como económicamente.

 

Los comunicados por parte del ELPS (Ejército Popular de Liberación Saharaui) presentan una estrategia ofensiva contra “el muro de la vergüenza” que separa la zona ocupada por Marruecos y la zona liberada, bajo mando saharaui. Estos ataques se han concentrado en las zonas fronterizas Albagari, Mahbes y Farsía, causando bajas en las filas marroquíes y merma de suministros. Además, el ELPS ha informado de deserción por parte de militares marroquíes encargados de defender dichos puntos de control. Las bajas en el bando saharaui, según las autoridades militares, han sido de un total de cuatro. 

 

Esta semana, se han hecho eco los grandes medios de la muerte de un alto cargo del ELPS, el jefe de la Guardia Nacional saharaui, alcanzado en Tifariti, dentro de zona liberada y cerca del muro levantado por Marruecos, tras realizar un ataque al muro marroquí en la zona de Bir Lehlou. Fuentes marroquíes atribuyen el ataque a un dron de fabricación israelí y la ejecución del mismo por un caza F-16 perteneciente al ejército marroquí, pero no ha sido comunicado de forma oficial por parte de Rabat. Una página de Facebook Far-Marroc, asociada de forma no oficial al ejército marroquí, dio a entender que el ataque en cuestión iba dirigido a Brahim Ghali, líder del ejército saharaui, quien saldría ileso del mismo. Este ataque se enmarca en un contexto de escalada de tensión, tras la declaración de la RASD quien advierte que pretenden penetrar en territorio enemigo con mayor fuerza que la mostrada hasta ahora. 

 

La MINURSO (Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental), enviada por la ONU y presente en el territorio desde 1991, no ha dado la importancia necesaria a un conflicto armado reanudado después de 29 años de alto al fuego. Esta misión lleva sin éxito actuando en nombre de la ONU, quien reconoce al territorio del Sáhara Occidental como una zona ocupada y quien tiene el objetivo de realizar y velar por el garante de un proceso de descolonización justo; pero a su vez  esta misión lleva 2 años sin un enviado especial al frente,  designado por el presidente de la ONU. El próximo 21 de abril el Consejo de Seguridad se reúne con la intención de abordar el conflicto del Sáhara a puerta cerrada, reunión presidida por Vietnam, y en la cual hay muchas esperanzas puestas además de muchas miradas indiscretas de países con intereses en la zona.