Las protestas continúan en las calles de Myanmar tras la huelga general 

Francisco García Saez | 23 Febrero 2021

Veintidós días después del golpe de estado llevado a cabo por los militares, las manifestaciones siguen sucediéndose en los diversos puntos del país, con especial seguimiento en las grandes ciudades como Mandalay, Naypyidó o Rangún, así como en estados periféricos como Rakáin o Chin. Este lunes, 22 de febrero, Myanmar vivía su primera jornada de huelga general desde 1988 entre cortes de internet, calles blindadas por las fuerzas de seguridad y con la amenaza de la junta militar de abrir fuego contra los manifestantes.

 

Las imágenes de las masivas marchas por el centro de las ciudades han sido la tónica, ya que no se han registrado incidentes de gravedad a lo largo del día. Pese a ello, son habituales las escenas de cargas contra los manifestantes y el uso de cañones de agua y proyectiles, como balas de goma, aunque se han reportado disparos con munición real. 

Los cortes de internet no han frenado la organización de las protestas, que siguen teniendo en las redes sociales su principal herramienta de difusión, como Civil Disobedience Movement, página de Facebook que cuenta con más de 270.000 seguidores y más de un año de actividad. Los colectivos profesionales, ligados al estado, como personal médico y sanitario y docentes, así como la industria del textil y los estudiantes han organizado gran parte de las protestas y la huelga, mientras que instituciones como Association of Myanmar Contemporary Art y diversos artistas nacionales han contribuido con la creación de cartelería y diseños que acompañan a los manifestantes. Las protestas ya han tomado un cariz propio y los manifestantes, así como los medios, comienzan a hablar del “Levantamiento 22222”, en referencia al día de la huelga, así como una vinculación directa con las protestas de 1988, cuyos protagonistas se encuentran en parte en esta ocasión.

 

Mientras tenía lugar la huelga en Myanmar, la comunidad internacional se ha posicionado en contra de la junta militar en varios frentes. Organismos como la ONU, de manos de António Guterres, el Consejo Europeo, y el G7 han condenado la represión de las manifestaciones y han instado a la junta a que detenga el golpe y libere a los detenidos. Estados Unidos ha decidido sancionar a dos de los miembros de la junta. Por su parte, China permanece expectante mientras Myanmar se ocupa de sus propios asuntos, como señaló el embajador de China ante la UE según la agencia Reuters. 

Tras más de tres semanas de la detención de los miembros del gobierno de la LDN, el balance se ha saldado con una serie de ininterrumpidas protestas diarias, cortes de internet semanales, el recrudecimiento de la represión y una huelga general. Las cifras de detenidos son difíciles de certificar, dado el apagón informativo y el hermetismo de la junta, aunque varios medios señalan que superan los 600. Las protestas se han recrudecido en la última semana debido a la muerte de 3 manifestantes, una de ellas, una joven estudiante de 20 años por un disparo en la cabeza. 

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Marcha de manifestantes bajo la pancarta de la Myanmar Engineering Union en Rangún. Fuente: Al-Jazeera (Lynn Bo Bo/EPA)