¿Queréis que comencemos a hablar en serio? II
Jaime San Miguel | 2 Junio 2021

¿Queréis que comencemos a hablar en serio?

De nuevo nos encontramos en una posición donde replantearse las afirmaciones previamente asumidas, ya sea por haberlas escuchado en medios de comunicación o por haberlas normalizado con el paso del tiempo, es necesario para darnos cuenta de que quizás, estamos enfocando erróneamente el problema y, por ende, la solución.

Para poder visualizar y comprender de una forma más sencilla lo que digo, veamos a España como cualquier economía familiar regular, la cual requiere de una administración especifica de los recursos para poder salir adelante.

La pandemia, no solo ha traído trágicas consecuencias sociales, sino que ha sumido a España en la mayor deuda pública desde hace 118 años, 1.392.696 millones de euros o 125,24% del PIB y con ello, se avecinan nuevas reformas fiscales para amortiguar dicho golpe.

Sería como decir que nuestra familia tiene una deuda con el banco del 125% de lo que podríamos generar en un año, pero a diferencia de una deuda corriente, la nuestra continúa aumentando progresivamente ya que necesitamos seguir usando esos recursos que nos ofrecen para poder hacer frente a los gastos regulares.

Recientemente estamos sufriendo un aumento de la presión fiscal sin precedentes ya que las consecuencias devastadoras de la crisis del Covid-19 han provocado pérdidas de hasta un tercio de la recaudación del total del impuesto de sociedades, rebajando los ingresos públicos hasta los 463.317 millones. Pese a ello, la presión fiscal aumento agresivamente, llegando al 41,3% (frente al 39,19% al cierre en 2019) (1).

En este punto, la familia tiene que dedicar un mayor porcentaje del salario para reducir la deuda que tenemos, disminuyendo nuestro poder económico disponible para otras actividades.

Y aquí es donde entra mi planteamiento, ¿y si el problema reside en una mala distribución y asignación de los recursos?, ¿Y si la familia esta derrochando el dinero o distribuyéndolo erróneamente como un sumidero, pero no lo vemos o no lo queremos ver?

Comencemos

En primer lugar, he tratado de averiguar el número de políticos y otros funcionarios públicos para poder compararlo con otros países con semejante numero de población y a mi sorpresa, no existe un recuento oficial del conjunto de políticos, asesores…etc. del estado español. De hecho, las estimaciones realizadas por diferentes fuentes nos dan un margen entre 445.568 y 106.107 políticos. (En modo de comparación, en caso de ser cierto la primera afirmación, España poseería cerca de 4 veces más políticos que Alemania)

Pero si podemos obtener la información del conjunto de retribuciones de cargos electos y empleados públicos de las entidades locales y comunidades Autónomas (un estudio que estoy realizando en estos momentos, más adelante veremos el gasto presupuestado denominado “alta dirección”)

Todo ello sin contar con gastos indirectos como la existencia de 36.512 vehículos oficiales, situándonos entre los 10 países del mundo con más coches oficiales. Con mantenimiento anual estimado total de 60 millones de euros más 100 millones aprobados en octubre de 2020 sobre la renovación de 5.794 coches por vehículos eco.

Además de dietas, las cuales representan cada mes 635.265 euros para los miembros del congreso y 505.650 euros para el senado (En la que se incluye la indemnización mensual para “afrontar los gastos que les origine la actividad de la cámara”, la cual no tributa a hacienda). Y otros gastos como bonus, escoltas y en algunos casos, sueldos vitalicios o indemnizaciones.

En este punto, digamos que la familia ha contratado a un grupo de asesores y profesionales para que les ayude a administrar las cuentas de casa y lidiar con los problemas cotidianos de diferentes áreas. Por supuesto, conllevan, además de su gasto por gestión, gastos de transporte, alimentación…etc.

Además, al ser ellos quienes comienzan a manejar las cuentas, nos resulta muy complicado hacer un seguimiento de todos los gastos y en ocasiones tenemos la sensación de que hay cuentas que no tienen mucho sentido, algo que no nos debería preocupar ya que se supone que son ellos quienes deben hacer un buen uso de este. (haciendo referencia a los 90.000 millones de euros que cuesta la corrupción a España anualmente).

Posiblemente estéis pensando que es innecesario contratar a un grupo de asesores y profesionales para una familia, o al menos, un grupo tan numeroso y no os falta razón, pero supongamos que seguimos adelante y comenzamos a escuchar sus sugerencias sobre como vamos a distribuir el dinero.

Durante el año 2020, España poseía un total de 449.785.083.970 euros como presupuestos generales (cuantía real ajustada a la inflación), siendo los tres principales pilares de gasto las pensiones (44,16%), transferencias a otras administraciones publicas (15,10%) y deuda publica (9,62%).  Y aquí comienza lo extraño, Sanidad representa el 1,3%, prácticamente sin cambios desde el 2016 (variaciones del 0,03%) en cambio el gasto en Defensa y armamentístico paso del 1,82% al 2,56% entre 2016 y 2020.

 

 

Presupuestos generales 2020

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Datos presupuestarios · Estado y Seguridad Social; Datos de población · Instituto Nacional de Estadística (INE); Datos de inflación (Medias anuales de IPC) · Instituto Nacional de Estadística (INE)

¡Hablamos del prácticamente el doble en gasto de Defensa que en Sanidad!

Para hacernos una idea de lo que representan dichos números, en España se ofertaron 198 plazas para el PIR (Psicólogo interno Residente) durante el año 2020, siendo los “trastornos mentales y del comportamiento” la quinta causa de muerte del país (Ver gráfico 2). Miles de enfermeras fueron contratadas con un contrato temporal sin retribución por horas extras durante la pandemia, médicos retirados volvieron a vestirse de blanco por falta de personal, pero no ampliaron las plazas del MIR, investigadores con postgrados y doctorados están investigando la vacuna contra el Covid-19 con un salario mileurista.  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por otro lado, nos encontramos que el gasto de educación supone el 0,72 % desde el año 2016, en cambio, el gasto en “Alta dirección” (asesores políticos, presidencia, jefatura del estado…etc.) ha ido aumentando hasta alcanzar el 0,21% en el 2020.

Terminemos la conversación

Para acabar, nos encontramos con un discurso repetitivo de que la aportación nunca es suficiente, necesitamos una mayor recaudación para hacer frente a los gastos, pero en este punto, la familia se ha percatado de que quizás el problema no sea la cantidad sino la mala administración de este.

Antes de terminar este articulo me gustaría realizar una pequeña reflexión. En las grandes sociedades resulta muy complicado poder tener el control todos de todo y por ello asignamos a personas de confianza para que nos represente. El origen de la política no reside en la ambición o el poder, sino en el orgullo de poder representar a un pueblo que confía en mí. Nos encontramos ante la paradoja de Teseo, ¿Podemos llamar política a la actual política cuando no queda ni un resquicio de la política real?

Lo único que me viene a la cabeza es la inmoralidad de permitir una subida de luz cuando vivimos en uno de los países mas propicios a la energía renovable pero no se potencia lo suficiente y mientras tanto no nos damos cuenta de que la ley de la oferta y la demanda no deberia regir para bienes de primera necesidad. Tener eminencias científicas cobrando 1200 euros investigando vacunas contra enfermedades mientras hay políticos cobrando de las mismas arcas del estado mas de 100.000 euros al año,  que a día de hoy haya más asesores políticos que psicólogos o psiquiatras públicos, cientos de miles de cerebros huyendo de su país para no acabar trabajando por un contrato con el salario mínimo bajo el paraguas del “contrato de prácticas”.

Quizás debamos de empezar a pensar por nosotros mismos y dejar que sus discursos sean los nuestros.

“La mayoría de las personas son otras personas. Sus pensamientos son las opiniones de otra persona, sus vidas son un mimetismo, y sus pasiones una frase” Oscar Wild

 

 

  1. La explicación a semejante movimiento radica en que, aunque los ingresos descendieron con fuerza, algo más de un 5%, el tamaño de la economía con el que se compara se desplomó más del doble, casi un 11%. Como resultado, el peso de los recursos públicos sobre un PIB de 1,12 billones creció.

  2. Todos los datos provienen de fuentes oficiales 

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