¿Queréis que comencemos a hablar en serio? III - La brecha salarial en España
Jaime San Miguel | 8 Julio 2021

¿QUERÉIS QUE COMENCEMOS A HABLAR EN SERIO?

La promulgación de la constitución española de 1978 fue el punto de partida para superar la desigualdad que venía existiendo entre hombres y mujeres en España y desde entonces, dicha desigualdad se ha ido reduciendo paulatinamente hasta nuestros días, pero ¿creéis que actualmente nos encontramos en un punto laboral homogéneo y sin distinción por género en el ámbito laboral?

No solo veremos esta cuestión sino que he ido recopilando los tópicos y afirmaciones más repetitivas y controversilales tanto de medios de comunicación como en charlas del día a día a pie de calle, pero antes de comenzar, debemos comprender la diferencia entre la denominada brecha salarial y oportunidad equitativa de empleo, siendo la primera la diferencia entre el salario por sexos para puestos de trabajo idénticos y la segunda, a la oportunidad de optar a un puesto de trabajo sin diferenciación de sexo para personas con las mismas cualificaciones.

Por otro lado, me gustaría que vosotros mismos os hagáis las siguientes preguntas ahora y lo realicéis de nuevo tras terminar de leer el artículo.

¿Pensáis que existe una brecha salarial en España? Y en caso de ser una afirmación, ¿consideras que es algo generalizado o en determinados sectores?

¡AHORA SI, COMENCEMOS!

1. ¿Es la brecha salarial cosa del pasado? o lo que es peor, ¿Es la brecha salarial tan pequeña que no merece la pena hacer más hincapié?

Según los datos de Eurostat en 2019, la brecha salarial se situó en España en el 11,9%, ampliándose con la edad de forma exponencial, alcanzando un 34,3% entre los mayores de 65 años. Para poder contextualizar los datos, la brecha salarial en Luxemburgo es de un 1,3% e Italia un 4,7%.

Realizando una primera vista general, un estudio realizado en el año 2018 con base del INE (Instituto Nacional de Estadística) mostraron que el salario anual de la mujer a tiempo completo era un 10,5% inferior que la de un hombre y empeora cuando las jornadas son a tiempo parcial con una diferencia del 14,3%.

Gráfico 1: Salario medio según el sexo para contratos indefinidos, fuente INE

1.png

Gráfico 2: Salario medio según el sexo para contratos tomporales, fuente INE

2.png

Respecto a la segunda cuestión, he de decir que en el momento en el que somos conscientes de la existencia de una desigualdad, por muy pequeña que sea, debemos luchar por acabar con ella y por ello, cualquier argumento que obvie la igualdad como punto de partida carecería completamente de relevancia, pero aun así he querido contestarla.

Como hemos podido ver en el párrafo anterior, la diferencia no es mínima, sino que es realmente abultada y a pesar de que la progresión es positiva, en cuanto a la minimización de dicha brecha, se está convirtiendo en una progresión con pendiente tendente a la estabilización (tendencia a 0).

De hecho, un estudio realizado por el sindicato de Hacienda Gestha calcula que se necesitan más de 140 años para poder eliminar por completo la brecha salarial.

Gráfico 3:Diferencia entre el salario medio de los hombre y mujeres, en porcentaje y euros al año. Fuente: Creación propia, datos del ministerio de igualdad

3.png

2. ¿Puede residir la diferencia salarial en el nivel de preparación académica?

Uno de los factores principales a la hora de contratación tanto pública como privada para empleos de media y elevada remuneración es el nivel de estudios, pudiendo ser un factor explicativo ante la brecha salarial en España, pero los datos son desconcertantes, una vez más.

El porcentaje de personas de entre 18 y 65 años con estudios universitarios en España en 2016, por género y tipos de estudios nos muestra que las mujeres no solo lideran los rankings de todas las alternativas universitarias actuales (véase gráfico 4), sino que si analizamos cómo se distribuye la ocupación teniendo en cuenta el nivel de formación alcanzado, podemos observar que los empleos de menor cualificación están mayoritariamente ocupados por hombres, mientras que las mujeres son mayoría entre quienes, estando ocupados, tienen una titulación superior (véase gráfico 5 y 6)

Gráfico 4: Porcentaje de personas de entre 18 y 64 años con estudios universitarios en España en 2016, por género y tipo de estudios. Fuente: INE

4.png

Gráfico 5: Número de ocupados por sexo y nivel de formación alcanzado. Fuente: INE

5.png

3. ¿La brecha salarial solo se da en determinados sectores?

En todos y cada uno de los sectores, la mujer recibe, como mínimo, 5.000 euros de SMA (salario medio anual) menos que los hombres además de existir una segregación vertical (los hombres siguen cobrando salarios superiores por acceder a puestos mejor remunerados) a pesar de que la formación femenina es, de media, superior.

Las brechas salariales más considerables no se dan en sectores masculinizados como en industria, formación y comunicación, con una brecha superior al 25%, sino que también sucede en servicios, sector mayoritariamente feminizado.

Otro factor influyente en cada sector es el denominado efecto tijera (cuando una mujer es madre) ) donde la brecha salarial se dispara un 37,5% con el primer hijo y siendo en diversos sectores un factor excluyente debido a los turnos rotatorios de la jornada laboral.

Por último, las mujeres están afectadas en mayor medida por el paro a larga duración tanto en la vida laboral como en la jubilación.

No te pierdas los gráficos explicativos.

4. Las mujeres trabajan en determinados sectores a causa de su condición biológica y es por eso que el número de mujeres en determinados sectores es tan bajo.

Un estudio de la universidad de Pensilvania, escanearon los cerebros de 949 personas (521 mujeres y 428 varones) entre 8 y 22 años mientras realizaban una serie de tareas cognitivas y observaron que el hombre posee más conexiones entre la parte delantera y trasera dentro de cada hemisferio, en cambio, las mujeres hay más conexiones cruzadas entre los dos hemisferios.

Imagen 1: Mapa de conexiones cerebrales de hombres y mujeres ante esfuerzos cognitivos. Fuente: MedicalNewsToday

6.png

¿Dichos datos podrían ser la explicación de la tendencia laboral?

Según Heidi Johansen-Berg, especialista en neurociencia de la universidad de Oxford, no. El cerebro es un órgano demasiado complejo como para permitir dichas generalizaciones.

A pesar de estas peculiaridades, la virtud del aprendizaje y la educación, minimizan las tendencias innatas de cada individuo.

TERMINEMOS LA CONVERSACIÓN

En resumen, no solo existe la brecha salarial por géneros en la actualidad, sino que es cuantiosa, y la previsión nos muestra que con las medidas actuales no lograremos una situación de igualdad en más de un siglo (Ceteris paribus)

Si el factor educación fuese definitorio sobre el rango salarial por sexos, sería la mujer quien debería poseer una media salarial por encima al comprender un mayor porcentaje de población con estudios superiores y nivel de ocupación para empleos con requisitos de estudios elevados.

La brecha salarial no entiende de sectores. Todos y cada uno de ellos sufre de la misma desigualdad, en mayor o menor medida, independientemente de si es un sector más o menos masculinizado.

La biología tampoco es ningún tipo de factor influyente a considerar, sino el factor cultural y tradicional es lo que marca un sendero invisible hacia la elección de los diferentes campos de estudio y, por ende, la futura carrera laboral.   

Por último, me gustaría que veáis el siguiente vídeo: